Teología litúrgica

La tarea teológica que surge del culto cristiano es multifacética. Su punto de partida no es la afirmación dogmática, ni, estrictamente hablando, el texto litúrgico, sino la Iglesia viva comprometida activamente en el culto a Dios. Asimismo, su objetivo final no es simplemente comprender las diversas dimensiones de la adoración, sino además devolver esa comprensión a la vida y oración de la Iglesia.

Lugar y carácter. La teología litúrgica debe cruzarse con otras ramas de la teología, por ejemplo, eclesiología, cristología y soteriología, particularmente en la medida en que su propia verdad teológica se desarrolla en el acto de adoración. Debe examinar los textos litúrgicos actuales y pasados, como expresiones de comprensión teológica y como textos cuyo significado y propósito debe activarse como culto cristiano. La teología litúrgica debe involucrar muchas disciplinas y muchas metodologías, pero su enfoque concreto y duradero en el culto vivo de la Iglesia es tanto su principio unificador como su característica distintiva.

Como rama de la teología, es sistemática y pastoral. Es sistemático en el sentido de que explora las doctrinas de la fe que la liturgia articula a su manera (la ley de la oración La ley de la fe ) y examina estas doctrinas en relación con sus otras formulaciones. La teología litúrgica también explora cuestiones teológicas fundamentales que relacionan la fe con la oración y la Revelación con la proclamación. Es pastoral porque la teología litúrgica siempre habla desde y hacia la Iglesia en la oración. No puede contentarse con la lógica interna de una metodología reflexiva. La verdad que se desarrolla en la teología litúrgica debe finalmente validarse en la experiencia del culto mismo.

Desarrollo. La teología litúrgica se desarrolla sobre varias relaciones que se mantienen entre la fe, el evento litúrgico y la teología reflexiva. Estos se pueden especificar como: fe relacionada con la liturgia y liturgia relacionada con la teología.

Fe y liturgia. Existe una relación dialéctica entre fe y liturgia. El Concilio Vaticano II en la Constitución sobre la Sagrada Liturgia articuló el movimiento dual de esta dialéctica cuando afirmó que la liturgia expresa la fe (movimiento de la fe a la liturgia) y, al mismo tiempo, instruye o informa la fe (movimiento de la liturgia a la fe) (Consejo 59). La teología litúrgica debe involucrar ambos movimientos de esta dialéctica.

El primer movimiento se aborda en el intento de comprender los contornos internos de la experiencia de fe a medida que se expresa en la acción simbólica. Esta es una tarea hermenéutica compleja, parcialmente cumplida por la descripción fenomenológica, por ejemplo, describiendo el movimiento interno de las Plegarias Eucarísticas y el significado pleno como compromiso y entrega del pueblo. Amén. La tarea avanza aún más mediante estudios antropológicos y psicológicos sobre la naturaleza y el comportamiento del ritual, y mediante investigaciones sobre el poder del lenguaje para evocar afectos, motivación y compromiso. En resumen, la teología litúrgica en este punto intenta determinar las condiciones bajo las cuales las personas entran y se involucran exitosamente en la oración litúrgica, y la dinámica por la cual la fe busca siempre nuevos modos de expresión litúrgica.

La teología litúrgica también busca comprender el efecto que tiene la liturgia sobre la fe. El Vaticano II da dos orientaciones para esta investigación: "En la liturgia la santificación del Pueblo de Dios se manifiesta mediante signos perceptibles a los sentidos, y se efectúa de la manera que es propia de cada uno de estos signos ..." (ibid. 7) . Santificación señala todo lo que Dios en Cristo ha hecho y sigue haciendo para nosotros. Abarca la liberación del pecado, el crecimiento en santidad y la promesa de la victoria final sobre la muerte. El Vaticano II afirma que esta no es una actividad misteriosa, detrás de escena de Dios. Más bien, se habla a la conciencia humana y se logra en la vida humana de maneras reconocibles.

La teología litúrgica busca, por tanto, entender que la liturgia cumple esta doble función, a saber, manifiesto y efecto santificación. Para el primero, intenta comprender la naturaleza del anuncio con profundo respeto por el misterio de Dios, el empuje evocador del lenguaje simbólico y la dimensión cognitiva de la conciencia humana. Para el segundo, investiga las verdades profundas de la fe cristiana, consciente de que no sólo es la liturgia el lugar donde se desarrollan estas verdades, sino que la dinámica interna de la liturgia revela el proceso por el cual se desarrollan.

Liturgia y Teología. Existe una relación dialéctica similar entre liturgia y teología, que también investiga la teología litúrgica. El movimiento hacia la teología reconoce a la liturgia como fuente privilegiada (locus theologicus ) para comprender la Iglesia, sus acciones sacramentales y sus credos fundamentales. Esta línea de investigación es quizás la más desarrollada y representa el alcance original de la teología litúrgica (ver litúrgica). Las introducciones y los textos de los ritos revisados ​​fomentan este tipo de investigación, ya que encarnan mucho más de la rica tradición de la Iglesia que los libros litúrgicos que reemplazan.

El movimiento inverso hacia la liturgia implica el regreso de la intuición teológica a la Iglesia en oración. La teología reflexiva da una explicación que, por el mismo hecho de que la liturgia se siga celebrando en la Iglesia, debe asumir igualmente el carácter de promesa. La verdad de la teología debe buscarse en la adoración, y su función de dar a la fe algo que buscar en la adoración debe entenderse bien. El regreso de la teología al culto es la tarea final de la teología litúrgica.

Bibliografía: una. kavanagh, Sobre la teología litúrgica (Collegeville, Minnesota, 1992). kw irwin, Contexto y texto: método en teología litúrgica (Collegeville, Minnesota, 1994). pf bradshaw, ed., "Teología litúrgica" Estudiar liturgia 30 no. 1 (2000) [número completo dedicado a los artículos sobre "Teología litúrgica" presentados en el XVII Congreso de Societas Liturgica, Kottayam, India, 17-19 de agosto de 24].

[pe fink / eds.]