Rosa y figueroa, francisco de la

Archivero e historiador de la provincia franciscana del Santo Evangelista en Nueva España; B. lugar desconocido, 1697; D. probablemente la Ciudad de México, a finales del siglo XVIII. Era de linaje noble, probablemente criollo, y pariente de las familias Priego, Arcos y Feria. De 18 a 1717, como sacerdote secular, vagó por los episcopados de Michoacán, Puebla y Oaxaca y dominó el idioma mexicano, en el que escribió. Arte de las artes en 1752. En 1724 ingresó en la orden franciscana; fue coadjutor de Santa María la Redonda, vicario en el convento de las Nativitas y ministro coadjutor en Tepepan y Xochimilco. En 1735 se trasladó al convento de Cuernavaca. En 1772 ocupó los títulos de predicador general, notario apostólico y notario o censor de libros para el Santo Oficio y, desde 1748, archivero de su provincia franciscana. Como archivero clasificó y catalogó los archivos muy ricos, dando publicidad a los documentos importantes: en 1756, sobre la primera cofradía en Nueva España; en 1772, sobre el testamento y los legados de Hernán Cortés; en 1774, sobre el convento de Santa María la Redonda y la familia de los Condes de Orizaba. Así corrigió a cronistas famosos como Juan de torquemada y vetancurt. En 1773 escribió algunas Discursos humildes contra un real decreto de Carlos III, inspirado por el obispo lorenzana, en el sentido de que "las diferentes lenguas en los dominios de su majestad deben ser proscritas, y sólo debe hablarse la lengua española". Rosa y Figueroa hizo una erudita y ardiente defensa de las lenguas nativas y destacó la necesidad de enseñarlas.

Bibliografía: F. ocaranza, Capítulos de la Historia Franciscana, ser. 1. (Ciudad de México 1933).

[es. del hoyo]