Religiones afrocubanas

En Cuba, la isla más grande del Caribe, las religiones africanas fueron introducidas por esclavos procedentes de África occidental y central. La santería es la más famosa de las religiones afrocubanas, pero no es la única. Se pueden identificar al menos otras tres tradiciones religiosas afrocubanas: el culto a Ifá, el Palo Monte y el espiritismo cubano. Estas religiones evolucionaron en la sociedad cubana colonial y poscolonial. Se influyeron mutuamente y fueron influenciados por el catolicismo español. También tuvieron contactos con el espiritismo, que penetró en Cuba en la segunda parte del siglo XIX. Es importante señalar que estas cuatro tradiciones no son exclusivas y que los practicantes todavía se consideran católicos en Cuba. Después de que Fidel Castro llegó al poder en 1959, algunos creyentes abandonaron el país y se establecieron en Estados Unidos, especialmente en Florida y en los alrededores de Nueva York, donde continuaron practicando estas cuatro principales religiones afrocubanas.

Una tradición afrocubana es la santería. Esta palabra originalmente se refería al culto popular a los santos y apariciones de la Virgen María en España. Esta designación también fue utilizada por los colonos españoles en Cuba porque los esclavos yoruba, provenientes del actual suroeste de Nigeria, establecieron un vínculo relativamente estable entre sus deidades, llamado orishas, or òrı`sà, y santos y vírgenes católicos. Los estudiosos difieren en sus interpretaciones de este fenómeno. Algunos argumentan que hubo una identificación real de las entidades espirituales africanas y europeas sobre la base de similitudes como colores o poderes espirituales. Por ejemplo, Shango, el dios yoruba del trueno y el relámpago, está vinculado a Santa Bárbara, una santa que protege a las personas de estas mismas cosas. Además, en la iconografía católica suele vestirse de rojo y blanco, los colores simbólicos de Shango. Otros eruditos piensan que este tipo de relación estaba destinado simplemente a ocultar las creencias africanas detrás de las imágenes católicas, pero no tenía implicaciones religiosas serias. Estas diferentes opiniones sobre el sincretismo también están presentes hoy en día entre los propios santeros (practicantes de la santería). En Estados Unidos, los seguidores que rechazan por completo las influencias europeas también rechazan la misma palabra Santeria y usa la expresión afrocéntrica "òrı`sà Adoración."

Una segunda tradición religiosa derivada de la religión tradicional Yoruba es el culto a Ifá. Si bien la Santería está abierta a hombres y mujeres, sin discriminación por orientación sexual, el culto a Ifá se limita a hombres heterosexuales. Bábálaos, los más altos iniciados en el culto de Ifá, son especialistas en adivinación, y también suelen encargarse del sacrificio de animales en las iniciaciones de la Santería. Adoran a Orula, el orisha del destino humano, y utilizan un complejo sistema de 256 signos adivinatorios vinculados a un conjunto de mitos.

Una tercera religión afrocubana es el Palo Monte, que se deriva de la religión tradicional bantú de la actual zona del bajo río Zaire. En Cuba se centra en la relación entre un iniciado llamado palero y el espíritu de uno o varios muertos. Los espíritus se "fijan" o "instalan" en ollas de hierro llamadas gangas, donde el palero pone palos, huesos (a veces huesos humanos), piedras y tierra. Además de los espíritus de los muertos, los paleros han adoptado orishas de la santería, a los que les han dado diferentes nombres y que también pueden ser convocados a través de las gangas. Los paleros no dudan en lanzar hechizos contra los enemigos, y su cultura material no se corresponde con los estándares estéticos europeos. Por eso en Cuba, como en Estados Unidos, el Palo Monte es una religión más secreta y privada que la Santería.

La última tradición afrocubana es el espiritismo cubano, que es especialmente popular en la parte oriental de Cuba. Incluso si se deriva del espiritismo francés y estadounidense, comparte importantes similitudes con las tres tradiciones anteriores. No existe el sacrificio de animales ni la iniciación ritualizada que se encuentra en la Santería, el culto de Ifá y Palo Monte, pero los espíritus de esclavos africanos poseen frecuentemente médiums durante las ceremonias colectivas. En este caso dan consejos adivinatorios muy similares a los dados por los orishas de la Santería y los espíritus de Palo Monte. Como religión relativamente simple y barata, el espiritismo suele ser la primera etapa de una carrera en el campo de las religiones afrocubanas. Esta carrera a menudo termina en la santería y en el culto a Ifá, que generalmente se considera la más prestigiosa de las religiones afrocubanas.

Es muy difícil estimar el número de practicantes de estas religiones en los Estados Unidos porque son tradicionalmente reservados y no institucionalizados. Sin embargo, puede haber varios cientos de miles de santeros en los Estados Unidos y alrededor de setenta mil en el área de Miami. Ya no se limita a los inmigrantes cubanos negros, hoy las religiones afrocubanas se están extendiendo, especialmente en la población hispana y en la población negra estadounidense.