Megillat setarim

Meguilat setarim (heb. מְגִלַּת סְתָרִים; lit. "pergamino oculto"). En dos ocasiones (Shab. 6b; bm 92a), * Rav menciona que encontró un Megillat Setarim en la academia de R. Ḥiyya que contiene leyes en nombre de Isi b. Judá. La primera es que hay 39 categorías principales de trabajo (avot melakhah) prohibido en sábado, pero la culpabilidad se incurre solo a causa de uno (esta es la declaración real citada, aunque el Talmud la encuentra inconcebible y la enmienda a "hay uno por el cual no se incurre en culpabilidad"). En el segundo, afirma que la ley en Deuteronomio 23:25, "Cuando vengas a la viña de tu prójimo, podrás comer uvas hasta que tengas suficiente a tu gusto", se aplica a cualquiera que entre en la viña, y no solo a un trabajador empleado allí, sobre lo que Rava comentó, "Isi haría imposible vivir", ya que un hombre pronto haría que le quitaran la viña, y allí también la declaración se califica como resultado.

Rashi (ad. Loc.) Explica que el pergamino estaba oculto porque en general estaba prohibido poner por escrito la Ley Oral, pero como estas leyes no se enseñaban generalmente, se escribían para salvarlas del olvido. IH Weiss opina que contenían puntos de vista que Judah ha-Nasi rechazó y que se mantuvieron ocultos por respeto a él, pero este punto de vista es sumamente improbable. Todos beraitot fueron excluidos de la Mishná, y contenían muchas opiniones que él había rechazado, sin embargo, no hay ninguna sugerencia de que fueron suprimidas. Kaplan sostiene que estos pergaminos se mantuvieron ocultos porque su contenido no era adecuado para su publicación, y además sugiere que "oculto" significa que fueron escritos de manera críptica para ocultar su significado. Sin embargo, no hay nada particularmente críptico en el lenguaje de los pasajes citados. Sin embargo, ciertamente hubiera sido peligroso dar a conocer ampliamente estas leyes, y eso también explicaría por qué son las únicas leyes mencionadas.

bibliografía:

IH Weiss, Dor, 2 (19044), págs. 168–9; M. Kaplan, Redacción del Talmud de Babilonia (1933), 277-8.

[Harry Freedman]