Mazalim

La palabra "mazalim"es el plural de mazlima, lo que significa iniquidad, acto de injusticia o maldad. En términos del sistema judicial islámico, mazalim Denota un tipo especial de tribunal, donde las sesiones para conocer de casos de injusticias son realizadas o supervisadas por la autoridad política suprema, o por uno de sus adjuntos cercanos u otra autoridad de alto rango.

En opinión de al-Mawardi (m. 1058), la institución de mazalim existió en la comunidad árabe preislámica y también bajo el régimen sasánida. Mawardi menciona al califa ˓Umar Ibn ˓Abd al-˓Aziz de los omeyas, así como a los califas al-Mahdi, al-Hadi, al-Rahsid, al-Ma˒mun y al-Muhtadi de los abasidas como líderes importantes que emplearon audiencias en el mazalim para distribuir justicia.

Una sesión de mazalim Requiere la presencia de cinco tipos de asistentes. Estos son los guardias, los qadis, el faqihs, los secretarios (para llevar registros) y los notarios (para testificar). La jurisdicción de este tribunal se extiende a la adjudicación de casos relacionados con el abuso de poder que involucren tanto a funcionarios como a no funcionarios. También se ocupa de las cuestiones de la restitución de las propiedades tomadas por la fuerza, la supervisión de waqf (dotaciones piadosas), la ejecución del orden público que exceda las medidas ordinarias de seguridad interna, la ejecución de sentencias que excedan la autoridad de los jueces ordinarios, la ejecución de asuntos del deber público como las oraciones del viernes, fiestas, peregrinaciones, jihad y otras extraordinarias eventos. los mazalim También está llamado a proporcionar arbitraje entre partes en conflicto.

La principal diferencia entre el mazalim y la justicia ordinaria es que el supervisor de mazalim (sahib almazalim or ministro al-mazalim) tiene poder discrecional adicional. El juez ordinario está sujeto a las limitaciones del sistema judicial convencional, mientras que el supervisor de mazalim disfruta de una mayor libertad de procedimiento. Por ejemplo, puede obtener pruebas de formas inaceptables para el juez de un tribunal ordinario. El supervisor de la mazalim también es libre de imponer acuerdos arbitrales que sean vinculantes para las partes contendientes. Esta opción no está disponible para el juez en un tribunal ordinario. En otras palabras, la singularidad del mazalim radica en la amplitud del poder discrecional y la autoridad política de sus supervisores.