Marín-sola, francisco

Teólogo; B. Carcar (Navarra), España, 22 de noviembre de 1873; D. Manila, Islas Filipinas, 5 de junio de 1932. Ingresó en la Orden de Predicadores y recibió el hábito en Toledo, España, en 1897. Al finalizar sus estudios filosóficos y teológicos, fue asignado a Filipinas, ordenado el 18 de septiembre de 1897 y destinado a la parroquia de Amulung, provincia de Cagayan. Mientras estuvo allí, fue encarcelado durante la revolución de 1898. Regresó a Manila en 1900, se unió al personal del Colegio de San Juan de Letrán y ganó reconocimiento por sus artículos en Libertas. Después de siete años, los malos efectos de su encarcelamiento hicieron que sus superiores lo enviaran a España para enseñar en la casa de estudios de Ávila. En 1908 regresó a Manila y se doctoró en teología en la Universidad de Santo Tomás. Luego fue nombrado miembro de su facultad y de moderador de Libertas. En 1910 regresó a Ávila y volvió a cruzar el océano para fundar el Dominican College en Rosaryville (Ponchatoula), Luisiana. Allí enseñó y también en la Universidad de Notre Dame (Indiana). En 1917, la Universidad le otorgó el título de doctor honoris causa en derecho. Regresó a Europa en 1918, ocupó la cátedra de teología en el Catholic

Universidad de Friburgo (Suiza), y actuó como decano de su facultad de teología. La mala salud le obligó a dimitir en 1927. Durante los años restantes de su vida dividió su tiempo y sus labores entre España y Filipinas.

Marín-Sola fue un teólogo de la vitalidad y el ingenio. Su trabajo sobresaliente es La evolución homogénea del dogma católico (Friburgo 1924). En este trabajo amplió la idea de un cohermano dominico, A. gardeil, y al hacerlo restauró la noción correcta de otro dominico, Melchior cano, sobre el tema de las conclusiones teológicas. Mientras que muchos teólogos niegan que exista homogeneidad entre un principio revelado y una conclusión que se deduce de él, cuando esa deducción ha sido hecha por la razón en un proceso estrictamente ilativo, y sostienen que tal conclusión teológica no puede representar una verdad objetiva susceptible de ser incorporada. En dogma, Marín-Sola sostuvo que el razonamiento teológico estrictamente ilativo puede descubrir verdades susceptibles de ser definidas como dogmas de la fe. Dos proposiciones con el mismo sujeto (Dios) difieren o son idénticas en significado, solo en razón de sus predicados. Por tanto, si sus predicados son idénticos, también lo será el significado y también la doctrina. Marín-Sola destaca también por su concepto del papel de la causalidad instrumental en relación con la reviviscencia de los sacramentos y por su noción de premotion divino. Sus hermanos españoles lo veneran como la personificación clásica de un teólogo tomista español.

Bibliografía: t. tascÓn; Ciencia Tomista 46 (1932) 132-135. mj congar, Boletín Thomista 3 (1930–33) 679–681. Barredora sagrada Studj 20 (1931–32) 776–778. gramo. gieraths, en Léxico de Teología e Iglesia, ed. j. hofer y k. rahner, 10 v. (2ª ed. Freiburg 1957-65) 7:83.

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