Landa, diego de

Obispo y misionero franciscano; B. Cifuentes, Guadalajara, España, fecha desconocida; D. Mérida, Yucatán, 29 de abril de 1579. Profesó como Fraile Menor en el Convento de los Reyes, Toledo. En 1549, poco después de su ordenación, fue a Yucatán para servir como misionero a los mayas. Rápidamente logró el dominio de la lengua maya, de la que compuso una gramática, ahora perdida; y durante sus labores misioneras en los principales centros de la población nativa adquirió un conocimiento integral de la cultura maya anterior a la conquista. Durante varios años administró la misión en el pueblo de Izamal, donde comenzó la construcción de una gran iglesia y convento. En 1561 fue elegido primer ministro provincial de la recién establecida provincia franciscana de San José de Yucatán y Guatemala.

De mayo a julio de 1562, Landa realizó una amplia investigación inquisitorial de las supervivencias de la religión nativa en el distrito de Tutul Xiu de Mani y áreas adyacentes. En esta investigación, para la que contó con la colaboración activa del alcalde español de Yucatán, se empleó la tortura física para obtener testimonios y confesiones de muchos indígenas. El testimonio grabado reveló evidencia sustancial de la práctica continua de la idolatría y el sacrificio humano por parte de los mayas bautizados, incluidos líderes prominentes. Francisco de Toral, OFM, primer obispo residente de Yucatán, quien llegó en agosto de 1562, criticó severamente las severas medidas de Landa alegando que eran injustas e impolíticas en una nueva área de misión.

La autoridad de Landa para realizar la investigación también fue cuestionada en varios sectores. En 1563 Landa regresó a España para defender sus acciones ante la corte real. La corona remitió el caso para revisión y decisión al ministro provincial de la provincia franciscana de Castilla, quien a su vez solicitó opiniones de un distinguido panel de canonistas y abogados civiles. Este grupo coincidió en que Landa, como ministro provincial en Yucatán, tenía autoridad legal para llevar a cabo procedimientos inquisitoriales antes de la llegada del obispo Toral en virtud del Papa adrián vi. Omnímoda de 1522, que otorgó poderes cuasiepiscopales a prelados de órdenes mendicantes en América en áreas sin un obispo residente. También expresaron su acuerdo general de que las condiciones que enfrentaba Landa en 1562 habían justificado medidas correctivas severas. En 1569, el ministro provincial absolvió a Landa de todos los cargos que le imputaban.

En abril de 1572, Felipe II presentó a Landa a la Santa Sede como obispo de Yucatán, sucesor de Toral (muerto el 20 de abril de 1571). Las bulas papales de nombramiento se emitieron el 17 de noviembre de 1572. Un año después (octubre de 1573), Landa tomó posesión en Mérida. La característica más significativa de su episcopado fue su esfuerzo sostenido, ilustrado por documentación inédita en el Archivo de Indias, Sevilla, para aliviar la explotación de los mayas por parte de los funcionarios locales, los colonos y los encomenderos.

Durante su residencia en España en la década de 1560, Landa escribió el Relación de las cosas de Yucatan, su reclamo más duradero a la fama. El único manuscrito existente (no la versión original, que no se ha encontrado) de este tratado sobre antigüedades mayas se conserva ahora en la Academia de Historia de Madrid. La publicación de un texto incompleto de este manuscrito, con una traducción al francés, por Brasseur de Bourbourg en 1864, estimuló un renovado interés por la civilización maya por parte de académicos europeos y estadounidenses. Desde 1864, al menos ocho ediciones del Relación en español, francés e inglés han aparecido. La discusión de Landa sobre el calendario maya y sus representaciones de glifos de mes y día han facilitado el desciframiento de una parte considerable del corpus conocido de escrituras e inscripciones jeroglíficas mayas. Su "alfabeto" maya no ha resultado demasiado útil como herramienta de investigación. En muchos otros aspectos, sin embargo, el Relación ha sido una fuente importante de gran valor para los estudiantes modernos de la vida, la sociedad y la religión mayas en los tiempos anteriores y posteriores a la conquista.

Bibliografía: Landa's Relación de las cosas de Yucatan, ed. y tr. am tozzer (Cambridge, Mass. 1941). D. lÓpez cogolludo, Historia de Yucatan (Madrid 1688 and later eds.). c. carrillo y ancona, El obispado de Yucatan, 2 v. (Mérida de Yucatán, Méx. 1892). fv scholes y rl roys, "Fray Diego de Landa y el problema de la idolatría en Yucatán", Instituto Carnegie de Washington, Cooperación en investigación (Washington 1938) 585–620.

[fv scholes]