Lábaro

El nombre dado al estandarte del emperador Constantino I, una adaptación del estándar de caballería romana (estándar ) con los emblemas paganos reemplazados por símbolos cristianos. Después de su victoria en el puente Milviano (313), Constantino hizo del lábaro la bandera imperial del Imperio occidental y, a partir del 324, de todo el Imperio Romano. Lo acompañó una guardia de honor de 50 soldados, destacados por su valentía y devoción a la fe cristiana (Eusebio, Constantino 1.26).

Eusebio declaró que el lábaro fue diseñado por el mismo Constantino el día después de su supuesta visión de la cruz. El estandarte consistía en una larga lanza dorada con una barra transversal que formaba una cruz, coronada con una corona de oro y piedras preciosas que encierra el monograma chi-rho de Cristo con un estandarte cuadrado púrpura inscrito ΤΟϒΤΩ NIKA ("por este signo conquista") y bordado con piedras preciosas entrelazadas con oro que cuelga del travesaño. Había medallones del Emperador y sus hijos inmediatamente encima de este estandarte (Eusebio, Constantino 1.26). El lábaro está representado en monedas de Constantino de 314. Se suministraron variantes del lábaro original a todas las legiones; la variedad de diseño, junto con la constancia de las partes esenciales, se puede ver al comparar varias monedas de Constantino conservadas. Después de un período de breve eclipse durante el reinado del emperador Juliano (361-363), el lábaro fue devuelto a un lugar de honor por Joviano y se instaló en el palacio imperial de Constantinopla. El significado del lábaro trasciende su uso como el primer estándar militar cristiano. En efecto, proclamó que Constantino, consciente de la quiebra de los viejos estímulos psicológicos a la solidaridad geopolítica, estaba llamando al lábaro para proporcionar un nuevo estímulo y punto de encuentro; y significaba que el cristianismo estaba de acuerdo en montar a la cabeza de una enorme fuerza militar organizada y compartir las fortunas de un poder terrenal.

Bibliografía: eusebio, Constantino 1.26 – 31; Cabaña. ep. 9.9.2. h. Gregoire, Bizancio 4 (1927–28) 477–482. h. leclercq, Dictionnaire d'archéologie chrétienne et de liturgie, ed. F. cabrol, h. leclercq y hi marrou (París 1907-53) 8.1: 927-962. jj hatt, latomus 9 (1950) 427-436.

[ag gibson]