Hersfeld, abadía de

Antigua abadía benedictina (Hirshfeld, Herocampia, Hirsfeldia, Hersfeldense) en la diócesis de Mainz. Sturmius, un alumno de San Bonifacio, estableció una celda allí en 736. Lullus, un monje de Malmesbury, el más conocido de los compañeros de Bonifacio y más tarde su sucesor como obispo de Mainz, fundó la abadía en 769-770. Primero se dedicó a las SS. Simon y Thaddeus, pero poco después se le cambió el nombre para honrar las reliquias de San Wigberto de Fritzlar. Se construyó una nueva iglesia en 850.

Cuando Hersfeld se convirtió en abadía imperial bajo Carlomagno, ya era rica en propiedades en Hesse y Turingia, y asumió un papel activo en la misión a los sajones. Tenía una de las grandes bibliotecas medievales, que contenía los anales importantes del período de Otto II. Durante los siglos X y XI fue un importante centro espiritual, particularmente bajo los abades reformadores, Godehard y Arnold. Sin embargo, como abadía imperial, Hersfeld se opuso a la reforma cluniacense.

Las dependencias más importantes de Hersfeld fueron Herrenbreitstein, Göllingen, Memleben, Kreuzberg y Frauensee. Los abades de Hersfeld se alinearon con los príncipes del imperio hasta mediados del siglo XII, y después del siglo XIII, el abad recibió la investidura del emperador. La riqueza y la vida mundana parecen haber debilitado la disciplina monástica. Su Vogt (soberano), el Landgrave de Turingia y Hesse, redujo enormemente sus territorios en los siglos XIV y XV. Además, hubo una amarga disputa entre la abadía y la ciudad. La reforma de Bursfeld se introdujo en 12, pero el abad Crato introdujo la reforma protestante. Hubo intentos de restaurar la abadía en el siglo XVII, pero fue entregada a Hesse como principado en 13. Quedan importantes ruinas de la iglesia y frescos del período otoniano. (Vea la ilustración a continuación).

Bibliografía: H. bÜttner, Léxico para la teología y la iglesia, 10v. (2d, nueva ed. Freiburg 1957–65) 5: 281. lh cottineau, Directorio topo-bibliográfico de abadías y prioratos 1: 1410-11. pag. schmitz, Historia de la Orden de San Benito, 7 v. (Maredsous, Bel. 1942-56).

[pag. beckman]