Firmiliano de Cesarea

Recordado principalmente por su apoyo intemperante de San Cipriano contra San Esteban I; obispo de c. 230; d. Tarso, 268 (fiesta en la Iglesia griega, 28 de octubre). Amigo de origen, era muy estimado en todo Oriente. Participó en varios sínodos: en Iconio (c. 230) contra el bautismo montanista (ver montanismo); en Antioquía donde (c. 252) los obispos se unieron para condenar el cisma novaciano (ver novatianismo y novatianismo); y otra vez (c. 264) por el prolongado juicio de su obispo hereje, pablo de samosata. Sus puntos de vista conocidos contribuyeron a la deposición de Paul, aunque el mismo Firmilian había muerto en Tarso camino a la sesión final del sínodo. En su única carta sobreviviente (conservada en la traducción como Ep. 75 entre las cartas de Cipriano) elogió a Cipriano por repudiar cualquier bautismo administrado fuera de la Iglesia, y vertió un nuevo desprecio sobre la actitud más favorable del Papa Esteban y sus afirmaciones. Esteban amenazó con excomulgar a Firmiliano y a muchos otros obispos orientales, pero Dionisio de Alejandría suplicó en su favor tanto a Esteban como a su sucesor Sixto II.

Bibliografía: cipriano Los trabajos, ed. gramo. Hartel, 3 v. (Iglesia Latina Corpus 3.1–3.3; 1868-71). eusebio, Historia eclesiástica 6:27, 46.3; 7: 5.1, 14, 28.1,30.4, 5-XNUMX. j. chapman, Enciclopedia católica 6: 80–81. gramo. bardenhewer, Historia de la literatura de la iglesia primitiva 2: 312-314.

[metro. bÉvenot]