Exhortación apostólica

En los tiempos modernos, la forma de "exhortación" fue aparentemente utilizada por primera vez por el Papa Pío XII el 8 de diciembre de 1939 (aspersis comete ansiedades ) con motivo del inicio de las hostilidades en la Segunda Guerra Mundial. Fue un discurso para los sacerdotes involucrados en las fuerzas armadas. Desde entonces, los pontífices romanos han utilizado esta forma con regularidad para exhortar a varias categorías de personas a buscar una mayor perfección. Por ejemplo, la exhortación Nuestra mente de 1950 sobre la santidad de los sacerdotes (AAS, 42 [1950], 657–702) fue uno de los primeros textos en dar a conocer esta forma de documento. Como su nombre lo indica, las exhortaciones no son legislativas. Aunque no son jurídicamente vinculantes, son una expresión significativa del magisterio de la Iglesia, y son moralmente persuasivas y bastante influyentes porque con frecuencia son el producto del consenso. En la exhortación Guardián del redentor Sobre la persona y misión de San José (15 de agosto de 1989), el Papa Juan Pablo II habla de este documento como un medio para cumplir un "deber pastoral". Más recientemente, se ha utilizado una forma distinta, la exhortación apostólica postsinodal, para emitir el documento papal que presenta los resultados de una asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos; por ejemplo, Vida consagrada (25 de marzo de 1996) sigue al sínodo sobre la vida consagrada. Una exhortación también puede ser la base para estudios posteriores y normas especiales que pongan en práctica su enseñanza. Así, por ejemplo, en La vida consagrada, No. 59, el Papa pide una cuidadosa consideración de las normas que regulan el claustro papal; esto llevó a la publicación de la instrucción Novia de la palabra (13 de mayo de 1999) que revisó dichas normas y afirmó que el documento era una consecuencia directa de las disposiciones de Vida consagrada.

Ver también: pronunciamientos, papales y curiales.

Bibliografía: j. huels, "Una teoría de los documentos jurídicos basada en los cánones 29-34", Estudios canónicos 32 (1998) 337–370. fg morrisey, Pronunciamientos papales y curiales: su importancia canónica a la luz del Código de derecho canónico (Ottawa 1995), 13.

[fg morrisey]