Espada y landa, juan josé díaz de

Obispo reformador español de La Habana; B. Arróyave, Alava, España, 1756; D. La Habana, 13 de agosto de 1832. Dirigió la Diócesis de La Habana durante tres décadas (1802-32), y pudo conocer las necesidades de su diócesis con rapidez. Para emprender su gran obra de reforma, solicitó y obtuvo la ayuda de los más destacados hombres de mérito de la capital cubana. Por su ferviente celo apostólico y sus grandes logros sociales e intelectuales, se mencionó su nombre, primus inter pares, con los nombres de los grandes prelados de Cuba. Bajo su cargo pastoral, y en gran medida bajo sus auspicios, la sociedad cubana supo adaptarse a la cultura y al progreso de la época. En su diócesis, el obispo Espada aportó una gran suma de dinero y un gran complot para establecer el primer cementerio de La Habana. Su primera visita pastoral (1804-05) produjo abundantes frutos espirituales y también le permitió delinear con mayor precisión los límites de las parroquias rurales; asignar, con la mayor equidad posible, la distribución de los ingresos de la Iglesia; y para ayudar a las parroquias empobrecidas y necesitadas. Fue firme en la corrección de abusos y supersticiones, y fue un protector constante de las instituciones caritativas y las que favorecían la educación popular. Fundó escuelas, reorganizó asilos y dirigió la Sociedad Económica de Amigos del país, dándole un sello vigoroso y renovado ímpetu; reorganizó el seminario; y alentó y otorgó su protección al célebre Padre Félix Varela, reformador de los estudios filosóficos, ya Tomás Romay, quien introdujo y difundió la vacunación. La destacada labor de reforma de Espada durante dos periodos constitucionales le llevó a hacerse enemigos acérrimos y obstinados, que lo denunciaron y lo insultaron; pero la mayoría de la gente, incluso los que estaban en el poder, lo honraron. Su muerte ocasionó manifestaciones generales y sinceras de duelo entre todas las clases sociales de un pueblo que lo amaba y respetaba.

Bibliografía: c. garcÍa pons, El obispo Espada y su influencia en la cultura Cubana (La Habana 1951).

[j. m. pÉrez cabrera]