Escobar, marina de, ven.

Mística y fundadora de los Brigittines en España; B. Valladolid, 8 de febrero de 1554; D. Valladolid, 9 de junio de 1633. El padre de Marina, Rodrigo, era un hombre de profunda espiritualidad, abogado de la Real Cancillería y profesor de la Universidad. Su madre, Marguerite, era hija del médico que atendía a Carlos V. La adolescencia de Marina estaba algo perturbada por alteraciones de fervor, sequedad y escrúpulos. Se ofreció totalmente a Dios durante la Cuaresma de 1587. Tres jesuitas fueron sucesivamente sus directores: Pedro de León; Luis de la puente, tras la muerte de Pedro en 1603; y Miguel de Oreña, que sucedió a La Puente. En 1615 Marina concibió el plan de establecer Brigittines en España. Con la ayuda de La Puente elaboró ​​una adaptación de las constituciones de San Brig-it, que fue aprobada por Urbano VIII el 28 de noviembre de 1628, y se concedió el permiso para la fundación del primer monasterio con religiosos españoles de otras pedidos. Aunque Marina no vivió para ver la apertura de la casa en Valladolid en 1637, los españoles Brigittines la consideraron su fundadora.

Los últimos 30 años de la vida de Marina los pasó en cuartos pequeños, oscuros y mal ventilados, donde estuvo postrada en cama. Sin embargo, pudo asistir a la misa, ya que se celebraba para ella todos los días en una sala contigua. Un pequeño círculo de mujeres devotas atendieron sus necesidades y la consideraron su madre espiritual. Durante estos años, sus aflicciones físicas equivalieron a una especie de martirio prolongado, pero espiritualmente parecía vivir dos vidas: una en la que conversaba con quienes la rodeaban y la otra en la que conversaba con Dios, los ángeles y los santos. Todo esto se describe en lo que podría llamarse su autobiografía, Vida maravillosa de la Venerable Virgen Doña Marina de Escobar. Este trabajo fue elaborado a partir de notas escritas por orden de sus directores espirituales. La primera parte, que llega hasta el año 1624, fue elaborada y publicada por La Puente (Madrid 1655); la segunda parte, de Pinto Ramirez, SJ (Madrid 1673). Las dos partes se publicaron juntas en 1766. Además de proporcionar un relato de la extraordinaria experiencia mística de Marina: su participación en los misterios de la humanidad de Cristo, incluidos los estigmas, su experiencia de los atributos divinos y de las maravillosas formas en que Dios se comunica. Mismo al alma, sus sufrimientos de purificación, el Vida también arroja luz sobre muchos asuntos de importancia en la teología ascética y mística. los Vida fue sometido a un cuidadoso escrutinio por parte de los jesuitas. La primera parte provocó la paralización del proceso de beatificación de La Puente durante 40 años, pues los censores romanos pensaron que había en él una ilusión y una sugerencia de quietismo. Sin embargo, la intervención del fiscal fidei, Prospero Lambertini (más tarde Benedicto XIV), consiguió la aceptación del texto de La Puente.

Bibliografía: cm abad, El Venerable Padre Luis de La Puente: Sus libros y su doctrina espiritual (Comillas 1954) 455–531; Vida y escritos del V. P. Luis de La Puente (Comillas 1957) 425–451, 528–550; Diccionario de espiritualidad ascética y mística. Doctrina e historia, ed. señor. viller y col. (París, 1932–) 4.1: 1083–86.

[j. verbillion]