Datán y abiram

Datán y abiram (heb. דָּתָן, cf. Akk. datnu, "fuerte"; y heb. אֲבִירָם, "mi [o 'el'] padre es exaltado"), hijos de Eliab de la tribu de Rubén, líderes de una revuelta contra el liderazgo de Moisés (Núm. 16; 26: 9-11). Según estas fuentes, se unieron a la rebelión de * Coré durante los vagabundeos por el desierto. Desafiando el llamado de Moisés, lo acusaron de haber sacado a los israelitas de la tierra fértil de Egipto para dejarlos morir en el desierto (16: 12-14). Luego Moisés fue a las tiendas de Datán y Abiram y persuadió al resto de la comunidad para que se apartara de ellas. A partir de entonces, la tierra se abrió y se tragó a los rebeldes, sus familias y sus propiedades (16: 25–33). Los eruditos modernos generalmente consideran que esta narrativa es el resultado de un entretejido editorial de relatos originalmente distintos de dos rebeliones distintas contra la autoridad de Moisés. Cabe señalar que los versículos 12-15 y 25ss. forman una unidad literaria continua y autónoma y que la primera no contiene ninguna mención de Coré, que también se omite de las referencias en Deuteronomio 11: 6 y Salmos 106: 17. El evento descrito sirvió como una advertencia para Israel y como un ejemplo de justicia divina (ibid.). Ben Sira (45:18) también lo menciona. Sin embargo, no se dan más detalles sobre los dos rebeldes, y la narrativa es claramente fragmentaria. No es improbable que la rebelión estuviera relacionada con la serie de eventos que llevaron a la tribu de Rubén a perder su anterior posición de preeminencia.

[Nahum M. Sarna]

En la revista Agadá

Datán y Abiram son considerados el prototipo de fomentadores empedernidos de problemas. Sus nombres se interpretan alegóricamente, Datán denota su violación de la ley de Dios y Abiram su negativa a arrepentirse (Sanh. 109b). Eran totalmente malvados "de principio a fin" (Meg. 11a). Se identifican con los dos israelitas en disputa (Ex. R. 1:30) y fueron ellos quienes causaron la huida de Moisés de Egipto al denunciarlo ante el faraón por matar al capataz egipcio y revelar que no era el hijo de la hija del faraón. (Yal., Ex. 167). Incitaron al pueblo a regresar a Egipto (Ex. R. 1:29) tanto en el Mar Rojo como cuando los espías regresaron de Canaán (Mid. Sal. 106: 5). Transgredieron el mandamiento concerniente al maná guardándolo durante la noche (Ex. R. 1:30). Datán y Abiram se convirtieron en cabecillas de la rebelión bajo la influencia de Coré, como resultado de que el campamento de su tribu estaba al lado del de Coré, y en esto los rabinos basan la declaración "¡Ay del impío, ay de su vecino!" Núm. R. 18: 5). Cuando Moisés se acercó humildemente a ellos en persona para disuadirlos de sus malvados designios, se mostraron impertinentes e insultantes con él (mc 16a). En su declaración a Moisés, "no subiremos", inconscientemente profetizaron su fin, ya que no subieron, sino que bajaron al infierno (Núm. R. 18:10).

bibliografía:

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