Dar al-harb

El término dar al-harb, que literalmente significa "casa o morada de la guerra", llegó a significar en la jurisprudencia clásica una realidad geopolítica; por tanto, también puede convertirse en el "territorio" de guerra.

En el sentido más básico, el término indica territorio no gobernado por el Islam, en contraste con territorio bajo dominio islámico, dar al-islam. Más precisamente, estos territorios son unidades geopolíticas dentro de las cuales el Islam no es la religión establecida, donde el gobernante no es musulmán y donde no existe ningún mecanismo por el cual los líderes políticos o militares puedan buscar el consejo de especialistas religiosos islámicos. Uso de la frase dar al-harb indica además la amenaza de guerra de la comunidad musulmana. Los juristas musulmanes discreparon sobre los mecanismos mediante los cuales esta amenaza de guerra podría convertirse en realidad. Para la mayoría, el líder de los musulmanes debe cumplir con la obligación de "llamar" a la gente de un territorio no islámico al Islam. Una vez que un pueblo, a través de sus gobernantes, rechazó la oportunidad (1) de establecer el Islam como religión del estado, o (2) de entrar en un acuerdo tributario con el líder de los musulmanes, se entendió que la guerra podría seguir. De acuerdo con las tradiciones normativas, esta guerra debe entenderse como un aspecto de la yihad, o la lucha para "hacer que la causa de Dios tenga éxito", específicamente mediante la difusión del gobierno islámico por toda la tierra. Es importante señalar que el propósito de la guerra para expandir el territorio del Islam no era hacer conversos, sino establecer un gobierno islámico.

En los tiempos modernos, la noción de dar al-harb ha sido empleado por algunos musulmanes para hablar sobre territorios perdidos por las fuerzas del colonialismo o, más en general, el secularismo. A este respecto, la decisión del Shah ˓Abd al-˓Aziz (m. 1824) con respecto al estado de la India británica es de gran interés. En su opinión, dado el dominio británico en el subcontinente, la India ya no debería considerarse territorio islámico. Era más bien parte de dar al-harb. Reflejando discusiones posteriores en el pensamiento político y jurídico islámico, los seguidores de ˓Abd al-˓Aziz sacaron conclusiones diferentes de su fallo, algunos creían que la cooperación con los británicos, particularmente en el campo de la educación, era un preludio necesario para una renovación del Islam y su influencia cultural. Otros estaban más inclinados a la acción directa con el objetivo de la retirada británica.