Conferencia de Petrogrado

Conferencia de Petrogrado, séptima conferencia nacional de los sionistas rusos y la primera después de la Revolución de febrero de 1917. Se inauguró el 6 de junio de 1917. Participaron en la conferencia quinientos cincuenta y dos delegados, en representación de 140,000 poseedores de shekel de 680 ciudades y pueblos. En la nueva Rusia, la conferencia demostró el creciente poder del sionismo entre los judíos y definió la actitud de los sionistas rusos hacia los problemas del movimiento sionista mundial y la edificación de Ereẓ Israel. Se discutieron los problemas específicos de los judíos rusos bajo el régimen democrático con la esperanza de expandir el movimiento, que hasta ese momento había actuado principalmente de manera ilegal. Jehiel * Tschlenow y Menahem * Ussishkin fueron elegidos como presidentes de la conferencia. En su discurso programático, Tschlenow dijo que la tarea principal de la conferencia era sentar las bases para la autonomía nacional judía en Rusia, así como enfatizar la aspiración del pueblo judío de regresar a Ereẓ Israel. Ussishkin habló de la necesidad de movilizar inmediatamente el capital judío para el trabajo de asentamiento, especialmente para la compra de tierras, y para capacitar a trabajadores pioneros. Alexander * Goldstein propuso la celebración de un referéndum para demostrarle al mundo que Ereẓ Israel era el país deseado por todo judío. La propuesta fue aceptada con entusiasmo. Isaac * Gruenbaum y Julius Brutzkus pronunciaron discursos basados ​​en el * Programa Helsingsfors para las actividades de la Diáspora Sionista a la luz de la nueva situación en Rusia. Hubo un debate mordaz sobre la autoridad y el carácter de la comunidad judía como núcleo del autogobierno. Cuando la conferencia rechazó la propuesta de Gruenbaum de excluir los asuntos religiosos del control de las juntas comunales, un grupo de 40 delegados de sus seguidores declaró que ninguno de ellos entraría en los órganos ejecutivos del movimiento. Según una resolución, a un sionista se le permitía ser miembro de otro partido político, siempre que no fuera judío y siempre que fuera aprobado por la rama local del movimiento sionista. Otra resolución decía que la Organización Sionista participaría en las elecciones como partido independiente. La conferencia acordó que las acciones educativas y culturales deben ser reconocidas como una de las principales tareas del trabajo sionista, y la sociedad Tarbut debe ser reconocida como la única institución que realiza este trabajo. Esta conferencia de siete días fue la última expresión nacional libre del movimiento sionista ruso antes de que la Revolución de Octubre del mismo año se convirtiera en el punto de partida de su persecución y liquidación.

bibliografía:

Y. Gruenbaum, Ha-Tenu'ah ha-yyiyyonit, 4 (1954), 98–108; B. Dinaburg (Dinur), en: Expedición Tschlenow (1937), 46–48; J. Tschlenow, ibid.363–74; A. Raphaeli (Ẓenẓiper), Ba-Ma'avak li-Ge'ullah (1956), 19-24.

[Arie Rafaeli-Zenziper]