Conclusión teológica

La expresión conclusión teológica se usa para significar la conclusión de un argumento, una de cuyas premisas proviene de la fe y la otra de la razón. Tal es, por ejemplo, la conclusión del siguiente argumento: La misma naturaleza divina es común a todas las Personas de la Santísima Trinidad verdad por fe. Ahora bien, la naturaleza es el principio de funcionamiento remoto verdad de la razón. Por tanto, las operaciones son comunes a todas las Personas de la Santísima Trinidad.

Para tener una conclusión teológica real, la consecuencia debe derivarse de las premisas a modo de demostración; es decir, debe ser el resultado de un silogismo deductivo, no analítico. Pero, en la práctica, es difícil decir cuándo un silogismo es analítico y cuándo es deductivo. En consecuencia, es difícil distinguir las conclusiones teológicas reales de las aparentes. Un caso en el que esta dificultad creó gran confusión fue el de la Inmaculada Concepción de María, verdad revelada formalmente, que, sin embargo, antes de la bula Dios es inefable; fue considerada por muchos una conclusión teológica, es decir, una verdad virtualmente revelada.

La principal objeción contra las conclusiones teológicas es que ningún silogismo construido sobre premisas pertenecientes a dos niveles diferentes de conocimiento (uno al nivel de la razón, el otro al nivel de la fe) es correcto, porque viola una de las reglas fundamentales de la lógica, la regla que prescribe que el término medio debe mantener el mismo significado en las dos premisas. Se puede tomar como ejemplo el siguiente argumento: La palabra procede del intelecto. Pero el Hijo es la palabra del Padre. Luego el Verbo procede del intelecto del Padre. Se afirma, con respecto a este argumento, que la conclusión es incorrecta, porque el significado del término medio, palabra, no es el mismo en las premisas mayores y menores: lo que uno sabe por la razón sobre la palabra y el intelecto es completamente diferente de lo que uno conoce por fe.

La respuesta a esta objeción es que el hecho de que un concepto pertenezca a dos niveles diferentes de conocimiento no le impide tener el mismo significado y, por tanto, no le impide satisfacer las reglas de un silogismo: terminus esto triplex y o, en general, sea solo una o dos veces en el medio. Negar esto con respecto a la fe y la razón es arruinar la inteligibilidad de la fe y caer en la teoría averroísta de la doble verdad, o en la teoría marcionista del Dios desconocido. Debe decirse, sin embargo, que las conclusiones teológicas son legítimas sólo cuando el término medio expresa algo que pertenece a la esencia de una cosa y no a una circunstancia histórica peculiar. Este punto ha sido destacado con la mayor claridad por F. Marin-Sola en su Evolución homogénea del dogma católico, donde distingue entre la esencia considerada en sí misma, es decir, en su metafísica proporción, y la esencia considerada en lo concreto, es decir, en su realización histórica y física. Sobre la base de esta distinción, muestra que se permite aplicar a las realidades cristianas solo los predicados que les pertenecen esencialmente, de lo contrario los términos serían equívocos y la conclusión no sería válida. Por ejemplo, si se revela que Dios se ha hecho hombre en Jesús, uno está autorizado a concluir que está dotado de razón y libre albedrío, pero no que es blanco o rojo. (YMJ Congar ha dado una importante contribución a la comprensión de las conclusiones teológicas, quien ha demostrado que las conclusiones teológicas no son tanto el resultado de procedimientos especulativos como del desarrollo de la fe en sus condiciones existenciales, tanto humanas como sobrenaturales (YMJ Congar , Fe y teología 113).

Las conclusiones teológicas están estrictamente relacionadas con la revelación y, en consecuencia, entran en el dominio de la infalibilidad de la Iglesia. Sin embargo, se discute si entran en tal dominio directa o indirectamente, es decir, si son objetos de fe eclesiástica o divina, y si deben ser tratados como dogmas o no.

Ver también: analogía, uso teológico de; argumentación; dialéctica en teología; error, teológico; metodología (teología); razonamiento teológico; revelación, virtual; teología, artículos sobre.

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