Clemente VIII, Papa

Pontificado: 30 de enero de 1592 al 5 de marzo de 1605; B. Ippolito Aldobrandini, Fano, Italia, 24 de febrero de 1536. De una antigua y distinguida familia florentina, cuarto hijo de Silvestro aldobrandini y Lisa Deti, Ippolito estudió derecho en Padua, Perugia y Bolonia, donde se doctoró. Bajo Pío V, benefactor de la familia, se convirtió en abogado consistorial en 1568 y auditor de la Rota en 1570. Rápidamente promovido bajo Sixto V, se convirtió en datary, convirtiéndose en sacerdote en 1581. En diciembre de 1585 fue nombrado cardenal sacerdote de la iglesia titular de San Pancracio. Fue consagrado obispo solo después de su elección como Papa. En enero de 1586 se convirtió en gran penitenciario. Su prominencia pública se vio reforzada cuando, como legado extraordinario, medió con éxito en la disputa sobre el trono polaco a satisfacción tanto del rey Segismundo III como del emperador Rodolfo II. Durante tres cónclaves, de 1590 a 1591, recibió apoyo, pero fue elegido en 1592 cuando la influencia de Felipe II en las elecciones papales había comenzado a menguar.

Amigo de toda la vida de San Felipe Neri, Clemente era conocido por su alta integridad moral y su carácter devoto, así como por su laboriosidad y atención al detalle. Como Papa fue un ejemplo de bondad y caridad en sus frecuentes visitas a las iglesias romanas y su cuidado por los pobres, los enfermos y los presos; en su legislación pretendía mejorar las condiciones dentro de los territorios papales. Con piedad y celo pastoral trabajó incansablemente por el mejoramiento de la Iglesia y su crecimiento espiritual, luchando por la eliminación de abusos y escándalos.

De primordial importancia fue la política ilustrada de Clemente con respecto a la Iglesia en Francia. Revirtió la antigua política proespañola del papado en las guerras de religión al absolver a Enrique IV y reconocerlo como rey legítimo de Francia. Esta reconciliación fue seguida por la tolerancia papal del Edicto de nantes (1598) y la implementación de los decretos tridentinos que provocaron el rejuvenecimiento de la Iglesia francesa. El apoyo de Enrique en 1597 permitió a Clemente reclamar con éxito, contra la oposición de España y el Imperio, que el Ducado de Ferrara había pasado a la jurisdicción papal tras la muerte del Duque Alfonso II sin heredero legítimo. La incorporación de Ferrara al Estado Pontificio reforzó su posición económica y fiscal. Además, Clemente logró la paz entre Francia y España en 1598 y también entre Francia y Saboya.

Clemente también intentó mejorar la situación de los católicos ingleses. Mientras se ocupaba de la controversia arciprestal y las disputas internas dentro de la misión inglesa, apoyó y fortaleció las universidades inglesas en el continente y estableció la universidad escocesa en Roma. Sus esperanzas de reconciliación con la corte inglesa resultaron inútiles. Aunque Jacobo VI de Escocia parecía dispuesto a llegar a un acuerdo con el papado, una vez asegurada su sucesión al trono inglés, Jacobo demostró ser recalcitrante.

Considerado uno de los últimos papas de la Contrarreforma, Clemente ayudó al trabajo de San Francisco de Sales en Ginebra y promovió la reforma católica en Polonia y Alemania. Recibió la reunión del metropolitano de Kiev y varios obispos rutenos en 1595 después de la Unión de brest. Clemente fracasó en sus esfuerzos por inaugurar una liga efectiva de príncipes cristianos contra los turcos otomanos, pero promovió las misiones extranjeras estableciendo comisiones centrales cuyo trabajo anticipaba el de la Congregación para la Propagación de la Fe.

En una serie de decretos promovió la reforma de las casas religiosas y la fidelidad de los obispos y el clero a los dictados de Trento. Ordenó una edición nueva y corregida de la Vulgata, y también nuevas ediciones del Pontificio (1596), el Ceremonial (1600), el Breviario (1602) y el Misal (1604). Ascendió al cardenalato Cesare Baronius, Roberto Belarmino, Francesco Tarugi, Francisco de Toledo, Silvio Antoniano, y sus dos sobrinos Cinzio y Pietro Aldobrandini. Su excelente elección de asesores compensó con creces su ocasional falta de decisión. En 1600 proclamó un Año Jubilar.

Durante el reinado de Clemente surgió una seria controversia teológica sobre la teoría de Luis de molina sobre la eficacia de la gracia divina. Ante una acalorada disputa entre jesuitas y dominicos, Clemente estableció una comisión para investigar el problema, la famosa congregatio de auxiliis. Aunque Clemente presidió personalmente los debates ante la comisión, se abstuvo de pronunciarse y el asunto se resolvió solo después de su muerte.

Sus restos descansan en la Basílica de S. Maria Maggiore bajo un monumento erigido por la familia Borghese.

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[jc willke]