Checa y barba, josé ignacio

Arzobispo de Quito; B. Quito, 4 de agosto de 1829; D. allí, 30 de marzo de 1877. Hijo del coronel Feliciano Checa, uno de los fundadores de la independencia ecuatoriana, estudió en Quito y en Roma. Fue ordenado sacerdote en 1855, y fue nombrado obispo auxiliar de Cuenca en 1861, obispo de Ibarra en 1866 y arzobispo de Quito en 1868. De naturaleza tranquila y estudiosa, Checa y Barba trabajó durante toda su vida para elevar el espíritu espiritual e intelectual. nivel de su clero. Convocó el segundo y tercer concilios de Quito, así como dos sínodos diocesanos. Sus pastorales se destacaron por su tono tranquilo y caritativo. Trajo a las Hijas de la Caridad y los Vicentinos al Ecuador. El 25 de marzo de 1874 lideró la consagración oficial del Ecuador al Sagrado Corazón, aunque sus relaciones con el Pres. García Moreno no fue particularmente cálido.

La forma de su muerte ha hecho que Checa y Barba sea memorable. García Moreno había sido asesinado el 6 de agosto de 1875. Su sucesor inmediato fue Borrero, un católico liberal. A su vez, fue derrocado el 8 de septiembre de 1876 por el general Ignacio Veintemilla, un liberal que obtuvo el firme apoyo de El comercio, un periódico de Guayaguil. En febrero de 1877 el obispo de Riobamba, José Ignacio Ordoñez, censuró este periódico por sus ataques heréticos a la Iglesia. Checa y Barba apoyó a su sufragánea cuando el gobierno se opuso. El 1 de marzo de 1877, el padre Gago, franciscano, predicó en una gran asamblea en la iglesia de San Francisco sobre el Programa de Errores de Pío IX y sobre el Liberalismo. Los espías llevaron la noticia a Veintemilla, quien inspiró a la policía a intentar detener al fraile. Cuando Gago protestó contra el intento, afirmando que solo estaba practicando algo de la libertad de pensamiento tan alabada por los liberales, el torpe y desconcertado capitán de policía se retiró para consultar a sus superiores. Para cuando llegaron, el rumor de que los frailes iban a ser expulsados ​​había atraído a unas 6,000 personas a la iglesia, por lo que se llamó a los soldados para salvar a la policía. Los liberales gritaron que el clero había agitado al pueblo y aprovechó la estupidez policial para someter todos los sermones a una censura total. El 7 de marzo Checa y Barba, que en el pasado había tendido a mantenerse al margen de todas las disputas con el gobierno, protestó contra esta medida por injusta e injustificada. La protesta fue rechazada. El 10 de marzo, el arzobispo emitió una advertencia pastoral a los fieles contra las publicaciones heréticas. Esta vez el gobierno protestó (12 de marzo). Checa y Barba respondió en una nota del 17 de marzo, en la que se negó a entregar a César lo que no era de César. Una visita de Veintemilla el 24 de marzo no logró cambiar la opinión del arzobispo. El Viernes Santo (30 de marzo) después de consumir la Hostia durante la Misa de los Presantificados, el arzobispo tomó un poco de vino para purificar el cáliz. En ese momento le comentó al diácono sobre el sabor amargo. Completó los servicios pero murió en medio de horribles convulsiones poco tiempo después. La autopsia reveló que había sido envenenado con estricnina. Nadie fue castigado por el crimen.

Bibliografía: j. tobar donoso, El Ilmo. Sr. Dr. José Ignacio Checa (Quito 1937).

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