Cerrado

Kinnim (heb. קִנִּים), el undécimo y último tratado en el orden * Mishná de Kodashim. El término significa "nido" o "pájaros en un nido" y designa a la pareja de "pájaros" de sacrificio, "dos tórtolas" o "dos pichones", que eran ofrendas obligatorias en algunos casos y voluntarias en otros ( Levítico 1: 14-16; 5: 1-10; 12; véase Shec. 6: 5). En el caso de las "ofrendas obligatorias" una de las dos aves es un holocausto y la otra es una ofrenda por el pecado, mientras que en el caso de las "ofrendas voluntarias" ambas son holocaustos. Esta distinción juega un papel importante en las discusiones de este tratado. Igualmente importante es la distinción entre ken meforeshet, lo que significa que el oferente ha decidido cuál de las dos aves será el holocausto y cuál la ofrenda por el pecado, y Ken Setumah, donde no se ha tomado tal decisión y la designación se deja al sacerdote. Cerrado no se ocupa de las leyes de los sacrificios de aves en general (tratadas en Zav. 6: 4ss.) sino del problema especial de la "confusión de las aves"; por ejemplo, aves asignadas como ofrendas por el pecado mezcladas con las asignadas como holocaustos. El problema que surge en tal caso se indica en el párrafo inicial del primer capítulo. La sangre de una ofrenda por el pecado se rocía en la parte inferior del altar (debajo de la "línea roja"), mientras que la de un holocausto en la parte superior; si las acciones se realizaran a la inversa, el sacrificio sería inválido. Surgen diferencias sutiles si los pájaros confundidos pertenecen a una o varias personas, y la confusión de pájaros de la misma especie sacrificial pertenecientes a una persona también tiene alguna consecuencia.

El segundo capítulo profundiza en la distinción entre ken meforeshet y Ken Setumah. Se menciona de paso que una tórtola y un pichón no constituyen un ken, y concluye, algo fuera de contexto, con el fallo calificado sobre el deber de un heredero de suministrar la ofrenda por el pecado de una mujer que murió al dar a luz. El tercer capítulo amplía los puntos ya discutidos en los dos capítulos anteriores y termina con el adagio de que la estupidez de un ignorante, como la sabiduría de un erudito, aumenta con la edad. Las versiones inglesas se encuentran en la traducción Mishnah de Danby (1933) y Blackman (1951).

bibliografía:

Ḥ. Albeck, Shishah Sidrei Mishnah, Kodashim (1959), 337-8.

[Arnost Zvi Ehrman]