Causalidad ejemplar

Un tipo especial de causalidad asociado con la doctrina del ejemplarismo y discutido principalmente por filósofos y teólogos escolásticos. Especifica la determinación o forma de un efecto ya que está preconcebido por un agente inteligente. Si bien los escolásticos generalmente están de acuerdo en que la causa ejemplar no es en sí misma un quinto tipo de causa, se apartan de la cuestión a cuál de las cuatro tradicionales se reduce más propiamente. Algunos lo conciben como un tipo de causalidad eficiente y otros lo clasifican bajo la causalidad de la forma; una tercera posición, posiblemente más aceptable, la considera como un aspecto de la causalidad final.

Algunos pensadores, como Duns Scotus y F. SuÁrez, consideran la causalidad ejemplar como dentro del orden de la causalidad eficiente, sin duda debido a la estrecha conexión del ejemplar con la voluntad del agente inteligente. Incluso Santo Tomás de Aquino, quien consideraba el ejemplar como un tipo de causa formal, ocasionalmente se refiere a él como una idea operativa (De ver. 2.3 a 3; Summa Theologiae 1a, 15.1 ad 2). Esto se debe a que la forma o idea ejemplar ejerce su influencia sobre el efecto solo a través de la voluntad (Summa Theologiae 1a, 14.8). Por tanto, toca la causalidad misma de la causa eficiente, de donde se dice que es una idea operativa o productiva.

Estrictamente hablando, sin embargo, dado que la causa ejemplar es de orden intencional, siendo la idea de alguna forma o determinación a realizar en el efecto, no es un tipo de causa eficiente. Más bien, su función es dirigir al agente, midiendo su acción en cada paso del camino. Debido a que la causa ejemplar es la forma de la obra preconcebida por el agente inteligente, Santo Tomás y muchos de sus seguidores la consideran reducible al género de la causa formal. Sin embargo, luego hablan de ello como una causa formal extrínseca. Si bien este punto de vista es ciertamente defendible, dado que el ejemplar es una forma preconcebida, tiene la debilidad de violentar la división intrínseca-extrínseca de las causas, según la cual la división la causa formal es intrínseca al ser de su efecto.

En consecuencia, dado que la causa ejemplar es extrínseca al efecto y ejerce su influencia como idea en el orden intencional, es más propiamente reducible a causa final. Así, mientras la causa final considerada como una forma preconcebida de una obra ejerce una influencia atractiva sobre la voluntad del agente, desempeña al mismo tiempo un papel secundario de medir la acción del agente; en este último aspecto es un ejemplo. Dado que se podría pensar que la causa ejemplar no siempre es de orden intencional —porque el artista selecciona a menudo para su modelo algo ya existente— hay que señalar que el objeto seleccionado ha sido asimilado al intelecto del artista, y que incluso en este caso, el artista trabaja bajo la influencia de una forma idealizada (cf. De ver. 3.2).

Así, si bien la causa ejemplar toca las áreas de causalidad eficiente y formal, precisamente al ejercer su influencia como idea en el orden intencional puede identificarse con la causa final.

Ver también: ejemplarismo; neoplatonismo; emanacionismo.

Bibliografía: ca hart, Metafísica tomista: una investigación sobre el acto de existir (Englewood Cliffs, Nueva Jersey 1959). gramo. girardi Metafísica de la causa ejemplar en Santo Tomás de Aquino (Turín 1954). a. zanjas, Enciclopedia Italiana di scienze, littere ed arti, 36 v. (Roma 1929–39) 2: 46–47.

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