Azriel de gerona

Azriel de gerona (principios del siglo XIII), uno de los miembros destacados del centro kabbalista de Gerona, España. Azriel no debe confundirse con su contemporáneo mayor * Ezra b. Salomón, también de Gerona; este error se ha cometido repetidamente desde el siglo XIV en adelante. * La opinión de Graetz, de que en lo que respecta a la historia de la Cabalá, los dos deben considerarse como uno, ha perdido su validez ya que las obras de ambos autores se han estudiado más de cerca. No se conocen detalles de su vida. En una carta a Gerona que se ha conservado, su maestro, * Isaac el Ciego, parece haberse opuesto a su propagación abierta de las doctrinas cabalísticas en círculos más amplios (Expedición Bialik (1934), 143–8). El poeta Meshullam Dapiera de Gerona en varios poemas lo aclamó como líder de los kabbalistas en Gerona y como su maestro. Un manuscrito de Oxford encontrado por S. Sachs que contiene sus supuestas discusiones con oponentes filosóficos de la Kabbalah es el plagio de un manuscrito Azriel genuino por un autor anónimo de un siglo después, que lo prefijo con su propia autobiografía.

La clara separación de las obras de Ezra de las de Azriel es en gran parte el logro de I. * Tishby. Las obras de Azriel tienen un estilo característico y una terminología distintiva. Todos, sin excepción, tratan de temas cabalísticos. Incluyen (1) Sha'ar ha-Sho'el ("The Gate of the Enquirer"), una explicación de la doctrina de los diez Sefirot ("Divine Emanaciones") en forma de preguntas y respuestas, con la adición de una especie de comentario del propio autor. Se imprimió por primera vez en Berlín como introducción a un libro de Meir ibn * Gabbai, Derekh Emunah, "El camino de la fe" (1850); (2) comentario sobre el Expedición * Yeẓirah, impreso en las ediciones de este libro pero adscrito a * Naḥmanides; (3) un comentario al talmúdico aggadot, una edición crítica de la cual fue publicada por Tishby en Jerusalén en 1943. Este comentario representa una revisión y, en parte, una expansión importante del comentario de Esdras b. Solomon, aclarando particularmente las diferencias con la versión de su colega mayor; (4) un comentario sobre la liturgia; en realidad, una colección de instrucciones para meditaciones místicas sobre las oraciones más importantes; generalmente aparece bajo el nombre de Ezra en los manuscritos existentes. Se citan grandes secciones bajo el nombre de Azriel en el libro de oraciones de Nephtali Hirz Treves (Thiengen, 1560); (5) una larga carta enviada por Azriel desde Gerona a Burgos en España, tratando problemas cabalísticos. En algunos manuscritos, esta carta se atribuye erróneamente a * Jacob b. Jacob ha-Kohen de Soria; fue publicado por Scholem en Madda'ei ha-Yahadut, 2 (1927), 233–40; (6) una serie de tratados más breves, el más importante de los cuales es una gran sección de una obra parcialmente conservada, Derekh ha-Emunah ve-Derekh ha-Kefirah ("El camino de la fe y el camino de la herejía"), así como ensayos sobre el misticismo de la oración (publicados por Scholem en Estudios en memoria de A. Gulak y S. Klein, (1942), 201-22), así como el tratado aún inédito sobre el significado místico del sacrificio, Sod ha-Korban.

Azriel es uno de los pensadores especulativos más profundos del misticismo cabalístico. Su obra refleja más claramente el proceso por el cual el pensamiento neoplatónico penetró en la tradición cabalística original, cuando llegó a Provenza en el Sefer ha- * Bahir. Estaba familiarizado con varias fuentes de literatura neoplatónica, de las que cita directamente muchos pasajes. Todavía es imposible decir cómo se familiarizó con conceptos pertenecientes a la filosofía de Solomon ibn * Gabirol y el pensador neoplatónico cristiano John Scotus Erigena; pero, de alguna manera, Azriel debe haber entrado en contacto con su forma de pensar. Más significativamente, el estado y la importancia de la voluntad de Dios como la potencia más alta de la deidad, superando todos los demás atributos, estrechamente asociada con Dios y sin embargo no idéntica a Él, corresponde a la doctrina de Gabirol. Otros puntos como la coincidencia de contrarios en la unidad divina, que juega un papel especial en la obra de Azriel, parecen provenir de la tradición neoplatónica cristiana. Azriel enfatiza particularmente la disparidad de la idea neoplatónica de Dios, que sólo puede formularse en negativas, y la del Dios bíblico, sobre quien se pueden hacer afirmaciones positivas y a quien se pueden atribuir atributos. El primero es Ein-Sof, el infinito; el otro está representado por el mundo del Sefirot, que en diversas emanaciones revela el movimiento creativo de la unidad divina. La lógica, por la cual Azriel estableció la necesidad de suponer que la existencia del Sefirot es una emanación del poder divino, es enteramente neoplatónico. Sin embargo, en contraste con la doctrina de Plotino, estas emanaciones son procesos que tienen lugar dentro de la deidad, y no pasos extradivinos intermedios entre Dios y la creación visible. Más bien, el proceso sigue su curso en Dios mismo, es decir, entre Su ser oculto, sobre el cual no se puede decir nada positivo, y Su aparición como Creador de la que la Biblia es testimonio. Al sondear los misterios de este mundo del SefirotAzriel muestra un gran atrevimiento. La misma audacia se exhibe en aquellas especulaciones teosóficas que él lleva a los talmúdicos. agadá. La Cábala de Azriel no sabe nada de una verdadera creación de la nada aunque usa esta fórmula enfáticamente. Sin embargo, cambia su significado por completo: la "nada" de la que todo fue creado es aquí (como en Erigena) sólo una designación simbólica del Ser Divino, que supera todo lo que es comprensible para el hombre, o de la Voluntad Divina, que en sí mismo no tiene comienzo.

bibliografía:

I. Tishby, en: Sión, 9 (1944), 178–85; ídem, en: Sinaí, 16 (1945), 159–78; ídem, en: Minḥah li-Yhudah (Zlotnick) (1950, volumen jubilar ... JL Zlotnik), 170–4; G. Scholem, Origen y comienzos de la Cabalá (1962) cap. cuatro.

[Gershom Scholem]