Aporía

Una transliteración del griego ἀπορία, que significa sin pasaje, se usa para significar el estado mental de duda que surge de la consideración de un problema o dificultad molesta que causa ansiedad y que puede instar a una mayor indagación o investigación. La aporía o el impasse mental pueden surgir de cualquier conjunto de circunstancias difíciles o consideraciones relacionadas con el pensamiento o la acción. También puede despertarlo ingeniosamente el dialéctico que desee que alguien sea consciente de un problema y tal vez ayude a resolverlo. El método socrático de pregunta y respuesta, de argumento y contraargumento, tenía como objetivo llamar la atención sobre un problema de modo que resultara una aporía, lo que estimularía una mayor investigación y conduciría a una aclaración. Una aporía es, pues, una especie de duda metódica que puede ser tanto real como positiva, con probables argumentos a favor y en contra.

Aristóteles aprobó y empleó regularmente el método de suscitar aporía mientras enseñaba. En el Metafísica, dice que la investigación filosófica debe comenzar con la consideración de las aporías que surgen de las declaraciones conflictivas de otros filósofos o de asuntos que no han tratado (995a 22). Una aporía no surge de la nada, sino del conocimiento imperfecto de las cosas y de la curiosidad natural o el impulso de la mente. Insta a uno a considerar cuidadosamente lo que es dudoso y lo que no lo es, y a descubrir por qué lo es o no. Así como un nudo duro sólo puede desatarse después de saber cómo se hizo en primer lugar, también en la investigación de la verdad es necesario conocer de antemano las diversas razones o causas de la aporía. De lo contrario, en el estudio o la investigación, uno no sabría qué buscar y si detener o continuar la investigación. Pero esto es manifiesto para quien conoce sus dudas previas y las razones de ellas; por lo tanto, puede juzgar mejor la verdad cuando aparece.

Así, la aporía no es una duda escéptica, ni conduce al escepticismo, porque presupone que uno ya sabe algo y espera saber algo más o mejor. No quita toda certeza, ni lo compromete a una búsqueda sin rumbo; más bien lo insta a proceder con esperanza a la luz de lo que ya sabe hacia la solución de una pregunta o problema claramente formulado.

Ver también: epistemología; conocimiento

Bibliografía: r. eisler, Diccionario de términos filosóficos (4ª ed. Berlín 1927-30) 1:77. gramo. maricón Enciclopedia filosófica (Venecia-Roma 1957) 1: 302. lm rÉgis, Epistemología, tr. ic bryne (Nueva York 1959) 21-26.

[wh kane]