Albalag, isaac

Albalag, isaac (siglo XIII), traductor y filósofo. Probablemente Albalag vivió en Cataluña. En 13, Albalag compuso la única obra suya que ha llegado, una versión hebrea de al- * Ghazālī Magāsidal-Falāsifa (Hebreo, Kavvanot or De'ot ha-Philosophim), con prólogo y 75 notas más o menos elaboradas a las que dio el título especial Tikkun ha-De'ot. En esta adición independiente a su traducción, Albalag buscó no tanto dilucidar el texto básico como someterlo a una evaluación crítica, ya que el propósito real de su traducción anotada era determinar los roles respectivos de la revelación y la filosofía en las especulaciones judío intelectual.

Según Albalag, la filosofía es idéntica a las enseñanzas de Aristóteles interpretadas por * Averroes. Esta afirmación lo colocó necesariamente en oposición directa a * Avicena y * Maimónides, oposición a la que a menudo se expresa. Sin embargo, aunque depende mucho de Averroes, no lo sigue a ciegas ni en todos los asuntos. Según Albalag, cuatro creencias fundamentales son comunes a la revelación (Torá) y a la filosofía: la existencia de Dios, la recompensa y el castigo, la supervivencia del alma de la muerte física y la Providencia. (Cabe señalar que el rechazo de la eternidad del universo no figura entre estas creencias.) La revelación se dirige a la masa de creyentes en términos que están dentro de su poder de comprensión. Una exégesis alegórica apropiada siempre puede extraer verdades filosóficas de la Torá; así, Albalag interpreta los dos primeros capítulos del Génesis (Ma'aseh Bereshit) en el sentido de creación eterna *, aunque sí dice que tal exégesis no da certeza absoluta. Albalag no niega que la Torá, que es sobre todo un libro "político", una guía para la vida diseñada para asegurar el buen orden en la sociedad humana, contiene verdades inaccesibles a la razón humana. Sin embargo, esas verdades, calificadas de "proféticas", interesan tan poco al hombre común, cuyo bienestar está asegurado por la obediencia a la letra de la Ley, como al intelectual que es capaz de alcanzar a través de la filosofía las verdades necesarias para la bienaventuranza de su alma inmortal. Albalag parece reconocer algún tipo de inmortalidad individual (ver Inmortalidad de * Soul); en todo caso, no sigue a Averroes en la doctrina radical de este último de la fusión total de las almas racionales desencarnadas con el Intelecto Activo *. En cuanto a la tan cacareada "tradición" de los esotéricos, no tiene, según Albalag, ninguna pretensión seria de autenticidad. A pesar de que habla en términos respetuosos de tres cabalistas contemporáneos (* Isaac b. Jacob ha-Kohen, Todros b. Joseph * Abulafia, y * Moisés b. Salomón b. Simeón de Burgos), es precisamente la demonología la que era tan querida a ellos que él descarta. En aquellos casos en los que la exégesis alegórica no logra resolver la contradicción entre los hechos indiscutibles de la fe escritural y los resultados de la especulación filosófica, no hay más alternativa que reconocer cada uno en su propia esfera, es decir, la verdad establecida por el texto revelado y el Verdad contraria establecida irrefutablemente por demostración racional. La línea de pensamiento de Albalag y su vocabulario (verdad impuesta por la naturaleza, verdad creída por milagro) indican con gran plausibilidad la influencia de los averroístas latinos contemporáneos acusados ​​de profesar la teoría de la "doble verdad". En el análisis final, sin embargo, es dudoso que Albalag hubiera otorgado plena validez a una verdad que no era exclusivamente racional, al menos en el caso de cualquier hombre que no fuera profeta. Una de las notas de Albalag por parte de al-Ghazālī Magasid consagrado a la lógica, que se encuentra en algunos de los manuscritos, fue tomado de un tal Abner, que sólo pudo haber sido * Abner de Burgos.

Aunque los filósofos y teólogos judíos posteriores hicieron un uso frecuente de la traducción de Albalag de al-Ghazālī, Tikkun ha-De'ot lo trajo, excepto por las alabanzas de su contemporáneo más joven, Isaac b. Joseph ibn Pollegar, nada más que censura y abuso por parte de los kabbalistas, como Shem Tov * Ibn Shem Tov, y los oponentes fideístas de la filosofía aristotélica en el siglo XV, como Abraham * Shalom e Isaac * Abrabanel. Sin embargo, su obra fue copiada con entusiasmo y sin duda leída con interés en los círculos intelectuales judíos del sur de Italia y Grecia durante el mismo siglo. A partir del siglo XVI, sin embargo, su nombre y obra casi fueron olvidados. Deben su aparición en la historia del pensamiento judío a las investigaciones de JH * Schorr, quien publicó extractos de la Tikkun ha-De'ot.

bibliografía:

G. Vajda, Isaac Albalag (1960; contiene una traducción francesa casi completa de las notas de Albalag y una bibliografía de obras sobre Albalag); JA Schorr, en: He-Ḥalutz, 4 (1859), 83 y siguientes; 6 (1861), 85 ss.; 7 (1865), 157 y siguientes; Steinschneider, Uebersetzungen, 299-306; Guttmann, Philosophies, 200-3, 205, 245, 259; Touati, en: rej, 2 (1962), 35–47.

[Georges Vajda]